miércoles, 28 de octubre de 2015

Cobertura de plástico o mulching con paja

El acolchado de suelos es una técnica muy antigua que consiste en colocar materiales como
paja, aserrín, cascara de arroz, papel o plástico, cubriendo el suelo, con la finalidad de
proteger al cultivo y al suelo de los agentes atmosféricos, promover cosechas precoces,
mejorar rendimientos y calidad de los productos.
Usando acolchado de polietileno, se logran efectos importantes, en la economía de agua, ya
que impide la evaporación de la superficie del suelo cubierto con el film, quedando esta
agua a disposición del cultivo, el que se beneficia con una alimentación constante y regular.



El acolchado o mulching es una técnica con la que se protege el suelo mediante una cobertura que hace de barrera física y evita que salgan las malas hierbas.

Si lo que te interesa es montar en tu patio o jardín un huerto ecológico presta atención a este artículo, pues el acolchado del terreno  es una técnica más que recomendada en agricultura ecológica o y cumple muchas funciones además del control de malas hierbas, como por ejemplo, protege el sustrato y los microorganismos que viven en él frente a inclemencias climáticas como quemaduras por el sol, variaciones bruscas de temperatura, erosión por el viento, lluvia intensa que puede provocar encharcamientos; ayuda a mantener la temperatura adecuada en la zona de las raíces, conservando el calor en invierno y el frescor en verano; reduce la pérdida de agua por evaporación y proporciona sombra al suelo, ambas cosas hacen que la humedad del sustrato se mantenga mejor; si se utilizan materiales orgánicos como componentes del acolchado o mulching, se colabora con la fertilización del sustrato ya que, a largo plazo, acabarán por descomponerse e incorporarse al suelo aumentando la cantidad de humus y aumenta la biodiversidad y la actividad biológica gracias al aumento de la población microbiana en el suelo.


Preparación semilleros

Los semilleros en agricultura ecológica,  que son de lo mas innovadores, diseñados de acuerdo con la normativa establecida para la producción comercial de plántulas destinadas a producción agrícola con certificación ecológica. El semillero está certificado según reglamento (CE ) 2092/91 de la producción agraria ecológica.



En los últimos años estamos asistiendo a un desarrollo de la agricultura ecológica al que ha contribuida la creciente toma de conciencia por parte de los consumidores de las cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria y los problemas medioambientales. La agricultura ecológica debe concebirse como parte integrante y como una alternativa viable a un enfoque más tradicional de la agricultura.

Para hacer los semilleros podemos reciclar containers que tengamos por casa, recuerda hacer algunos agujeros en la base para que pueda drenar el agua y no se encharque (lo que llevaría a la pudrición de la semilla y a que aparezcan hongos). Es importante que los recipientes donde hagas los semilleros estén limpios, utiliza bicarbonato de sodio o vinagre diluido (1 parte de vinagre por 3 de agua) para limpiarlos y asi evitaremos posibles enfermedades.

En cuanto al sustrato de los semilleros, puedes añadir a partes iguales tierra, arena y compost ó humus de lombriz. La arena facilitará el drenaje del exceso de agua mientras el humus aportará nitrógeno y otros nutrientes muy importantes para el desarrollo de la plántula. Otra opción es añadir turba o fibra de coco

Si tu bandeja o container donde estás preparando los semilleros no tiene separaciones, recuerda dejar unos 6 a 8 cm de distancia entre una semilla y la siguiente, si las siembras demasiado juntas podría masificarse y no tener espacio para desarrollarse bien, lo que conduciría su muerte.

No hace falta que entierres muy profundamente la semilla, de hecho, en ocasiones no germinan porque se han sembrado demasiado profundo. Simplemente con que la siembres a una profundidad que sea el doble del diámetro de la semilla es suficiente.

Para regar los semilleros lo haremos siempre pulverizando o echando el agua en la bandeja y dejando que absorban el agua según la necesitan. Puedes ver y notar con los dedos que el sustrato de la parte más superior del semillero esté con cierta humedad de forma continua.

La temperatura es otro factor de gran importancia a la hora de que germinen las semillas, mira esta tabla con las temperaturas medias de germinación de semillas y los días que tarda en germinar una semilla.

Si has aportado agua en exceso y el punto de humedad que necesita la semilla se ha convertido en encharcamiento constante y ha provocado la aparición de hongos, no te preocupes, hay remedios ecológicos para los hongos.

En el momento en el que empiecen a aparecer las plántulas asegúrate de que reciben bastante luz solar para seguir su desarrollo.

Durante los siguientes días observa que las plántulas tienen espacio para desarrollarse, suficiente humedad y luz así como la ausencia de plagas o enfermedades. Si encuentras plántulas muy deterioradas no dudes en quitarlas o aislarlas. Las plántulas son muy susceptibles de ser atacadas por multitud de parásitos, así que no las tengas junto a plantas que creas que puedan tener algún parásito.

Cuando trasplantemos las plántulas a la tierra o a la maceta, lo haremos a última hora de la tarde para que la planta sufra lo mínimo posible y regaremos bien. Trasplantar plántulas puede ser delicado, y es una labor que merece toda nuestra atención para asegurarnos de que la planta se va a adaptar a su nueva ubicación y va a poder desarrollarse convenientemente.

Protege tu semillero del viento, frío y lluvia. Estos tres factores no ayudan a la germinación de las semillas y pueden causar graves daños. Incluso demasiadas horas de sol fuerte pueden provocar quemaduras en las plántulas.

Si es la primera vez que preparas semilleros o planteles ten en cuenta que puede que muchas semillas no lleguen a germinar, ¡no te desanimes y sigue con tus labores!