jueves, 29 de octubre de 2015

Siembra o plantación

Al obtener de las semillas implantadas en nuestros semilleros, y la plántula ya se ha desarrollado a un tamaño en el que nos permite ver el desarrollo progresivo de la futura planta adulta, posteriormente se procede a incorporarla en nuestro huerto. Es recomendable añadir al hueco que se haga, un poco de estiércol, que servirá de alimento. Una vez hecho el agujero en el cual colocar la planta, se procede a taparla hasta la primera hoja del tallo, añadiendo tierra que rodee al mismo para sujetarla. A esto se le denomina "aporcar", es como colocar al rededor del tallo un montoncito de tierra quedando la planta justo en medio del pequeño montículo.

Para obtener una mejor producción, debemos tener en cuenta el llamado " marco de plantación " que es la distancia que tiene que existir entre los cultivos, ya que esa es la medida que se necesitará para el crecimiento mas óptimo de la planta, cuanto más grande sea la planta una vez finalizado su crecimiento, mayor marco de plantación deberá tener.

También tenemos que tener en cuenta el calendario de siembra de cada cultivo, puesto que cada planta se desarrolla de forma diferente según la estación del año en el que nos encontremos. Por ejemplo en el mes de junio podemos plantar judías verdes, maíz, escarola, coles y repollo, berenjenas, acelgas, pepinos, endibias, entre otras variedades; en agosto, se siembran brócolis, alcachofas, coles y repollo, colinabos, fresas, cebollas, guisantes, espinaca, puerros, habas...
Hay que tener en cuenta, que en invierno el desarrollo de los cultivos o la siembra de los mismos es menor, las temperaturas son menos favorables para que se desarrollen.

  

Preparación del suelo



Para trabajar en nuestro huerto,la parcela seleccionada, , debe tener la superficie horizontal y uniforme; en caso de que se trate de un suelo con desnivel, debernos formar terrazas, siempre orientadas de forma que los cultivos reciban la máxima iluminación posible. Una vez se haya aplanado la superficie de cultivo se procede a dar una labor profunda, 45-50 cm.

Un gran número de aficionados a las plantas encuentran en el laboreo de su huerto la mejor recompensa para sus gustos. La preparación de la tierra, la siembra, las plantaciones, el seguimiento de los ciclos de las plantas y la recolección son experiencias muy interesantes que nos darán una enorme satisfacción.
De ahí la importancia que tiene el conocer las condiciones ambientales, clima, suelo, etc., de nuestra parcela.
Debemos conocer asimismo la dirección de los vientos dominantes de la región así como sus velocidades para poder proteger nuestros semilleros y plantas por medio de setos y cortavientos. Las hortalizas requieren por lo general un clima cálido-templado, de ahí que se elijan terrenos expuestos al mediodía o poniente, nunca al norte. Si en nuestra parcela se ha construido ya la vivienda, debemos saber que el terreno queda dividido en zonas diferentes en cuanto a microclima se refiere.

Es muy recomendable usar abonos ricos en materia animal y vegetal para su posterior incorporación sobre el terreno antes de la siembra, así como la utilización de cenizas procedentes de la quema de árboles que podemos conseguir haciendo lumbre. Esta aportación dota al suelo de más pH, así como los tres elementos químicos presentes en la naturaleza,  N, P , K ( nitrógeno, potasio y fósforo )

El diseño de cada huerto o parcela, es el que cada uno desee, con el fin de que le sea más fácil efectuar cualquier labor, tanto de siembra, recolección de los frutos o tratamientos específicos del terreno y cultivos.